Nocturnes de Caron o la belleza contenida en un rayo de luna...
Año de creación: 1981
Creador: Gerard Lefort
Estado: reformulado
Principales notas (o a qué huele en
mi...): aldehídos fríos y cremosos, flores blancas algo polvosas y un fondo
dulce y aterciopelado
Sentimientos que provoca: tranquilidad y
elegancia.
Usos: especiales y sobre todo,
nocturnos... es una fragancia demasiado elegante para ser usada a diario.
Duración y estela: moderada. Seis horas
siendo muy potente solo la primera.
El nocturno es una pieza musical creada,
durante el siglo XVlll, para ser tocada al final de las veladas o
"soiree" donde los nobles se divertían y bebían, no necesariamente
con la idea de recrear un aspecto melódico, suave y mucho menos lúgubre; muchos
nocturnos eran de aspecto alegre y chispeante...cada vez que pensamos en nocturno,
tarareamos a Chopin e imaginamos escenas bucólicas propias de la época
romántica. Al oír un nocturno y pensar en lo que la palabra significa me
embargan sentimientos intimistas y pienso en Manrique persiguiendo a una diáfana mujer
de blanco.
Este perfume de Caron es cualquier cosa
menos intimista; al acariciar su caja negra (parte de mi trilogía de
"noires" vintage descubiertos por ahí) imagine "El rayo de
luna" de Becker y mi alma se sobresaltó con pensamientos fantasmales y
tristes, sin embargo, este Chipre aldehídico chispeante y dulce agrio, me
trasladó a lo mejor de una época que se fusionaba con otra; justo entre dos líneas
olfativas clásicas: los aldehidoa que dominaron la moda entre los 20 y los 70
(Chanel 5, Arpege, L'air du Temps, Rive Gauche, Madame Rochas o First) y la
tendencia verde astringente y ácida floral de los 70-80, tan propia de los
chipres que me gustan (Aromatics Elixir, K de Krizia, Creatión de Lapidus,
Magie noire o Diva). Aún cuando, la fragancia no posee musgo de roble, sus
adiciones florales, cítricas y herbáceas le dan un aire áspero y mineral, que
circula entre las flores y su base.
Nocturnes es heredero de estas dos
familias, posee una explosión de aspectos polvosos verdes con puntos metálicos
que decantan en acordes aterciopelados de jabón antiguo y talco; matizados por
un bouquet de flores claras y frescas que decantan en notas verdes ásperas y
leñosas. Fondo de vetiver, maderas y sándalo dulce, tan propio de este tipo de
construcciones olfatorias.
Si quisiéramos construir una comparación
con aromas más conocidos, pues Nocturnes
es difícil de encontrar y, francamente, la versión vintage es la única que
realmente vale la pena; podríamos mezclar generosamente la salida jabonosa y
verde de Chanel Nº 5 con la cremosidad floral de aldehído y clavel presente en L'air du temps; en el corazón de
Nocturnes, adicionaremos la rosa polvosa y ligeramente áspera de Diva con la
misma flor cargada de especies dulces de Coco y algo de polvo amarillo (como a
polen floral) de Oscar de la Renta, vintage por cierto; para finalizar esta
nomenclatura tomaremos acordes verdes leñosos, un tanto mohosos y
animálicamente vegetales de un chipre
clásico como Aromatics Elixir o Creation.
Es profundamente aldehídico y
magistralmente floral pero, a diferencia de otros representantes de esta
familia, la carga floral fresca láctica del jazmín y el nardo, unida a la flor
de nerolí (una nota que a mí me recuerda el color amarillo y que posee
características de cáscara de limón pasada) y al Ylang atalcado, lo rescatan del
olor punzantemente floral de los perfumes de esta familia. A la media hora su
evolución aldehídica floral deja ver trazos verdes leñosos y minerales, vetiver
y polvo de talco que decantarán en almizcle y sándalo fragante y masculino.

Encontré Nocturnes en una estantería de
una perfumería que es uno de mis secretos mejores guardados...Miles de vintage
llenos de polvo que me esperan tras estantes de madera pulida. La botella es un
Eau de toilette probablemente del 85, es decir, la primera fórmula (la casa
Caron ha sometido a tres reformulaciones el líquido de esta fragancia) y como
todo clásico guardado, huele ligeramente agrio al principio, algunos de los
acordes de las notas de salida tienden a descomponerse, sobre todo si la
botella ha sido abierta; en el caso de este floral, esa sensación dura solo un
par de minutos, luego toda la gloria contenida se deja sentir.
Nocturnes es el primer post de los tres
oscuros que he descubierto y que incluyen a Silences de Jacomo y Baláhe de
Leonard. Les llamo oscuros debido a sus botellas exóticas y dramáticamente negras que, en un salto de la imaginación, recrean sentimientos de soledad, abandono, exotismo o misterio pero que, sin
embargo, al olernos y disfrutar de sus aromas, se descubre la belleza, la potencia y evocación conceptual donde la perfumería se acercaba mucho más a la fantasía y a la magia, desde sus botellas a sus armonías olfatorias, que a la concepción mercantilista de hoy.