martes, 7 de julio de 2015

Aromatics Elixir de Clinique: la "poción maravillosa" por Tom in Blue.

Año de lanzamiento: 1971
Perfumista: Bernard Chant.
Estado: Reformulado (reseña basada en la versión que actualmente se encuentra disponible)
Principales notas (o que huele en mi…): Musgo de roble es su nota dominante, luego de eso 
la manzanilla, Hierba Luisa y pachulí. Fondo un poco ahumado gracias al incienso.
Usos: Variados. En días fríos destacan sus notas cálidas. En días calurosos se vuelve 
astringente. En el ámbito nocturno destaca su nota ahumada de incienso.
Duración y estela: Muy alta. Alrededor de ocho a diez horas, siendo muy perceptible e intrusivo las primeras seis.

Imagen extraída de: quedefondos.com

La mezcla perfecta de ingredientes que en su justa medida crean una fragancia desmedida e imponente; parece contradictorio pero así es este elixir creado por Clinique en 1971.

Inicialmente concebido como un aroma casi terapéutico que buscaba evocar relajación, limpieza y naturalidad como un himno al “espíritu libre” de la década de los 70’s . Quizás un guiño al “hippismo” gracias a su prominente pachulí y sus notas herbales. Quién sabe lo que existe tras la creación de un aroma como este.

Tanto se ha dicho de esta joya: que es viejo, que es un favorito de las “abuelitas” y que huele a otra época, sin embargo, se puede catalogar a los perfumes en relación a la edad? Para algunos sí, yo no lo creo pero quizá eso sea para otra discusión… solo puedo decir que su estructura compleja y cambiante me deja perplejo hoy… ¡a 44 años de su creación!

Aromatics Elixir es más que un perfume, es una experiencia olfativa llena de las luces propias de una época e incluso va más allá transformándose en una estética particular.

 Al sentir su aroma luminoso, herbal y descarado, lo primero que sentimos es un potente musgo de roble duro, amargo, frío e insolente que se hace  intrusivo y punzante; con una textura al borde de lo sintético, como al aroma de la tinta de un bolígrafo, muy verde y casi plástico y, precisamente por esto, esta bella fragancia tiene sus detractores que se sustentan en su apertura intensa y extraña; nada amigable, lo que personalmente me encanta, es de esos perfumes de amor y odio. Requiere de paciencia ya que no se nos revela de inmediato, es una sorpresa en cada nota.

Inmediatamente aparece un aldehído muy astringente que le otorga luminosidad al verde oscuro y algo serio del musgo de roble. Cilantro y una hierba luisa calmantes y complementarias que a la vez, le entregan una “calidez” incierta; bergamota y manzanilla aportan su limpieza y sin sentirse cítrico ni fresco, se observa luminoso y soleado, como una caminata en un prado de hierbas y manzanilla o una taza de té de cedrón muy intenso… pero siempre rodeado por su nota de musgo de roble que, a mi juicio, es la nota dominante en esta fragancia…


En sus flores se destacan una rosa limpia y muy clara no aterciopelada o jugosa sino más bien, seca y muy tímida además de un clavel muy natural como recién cortados y aún húmedos, un punto bellísimo que hace más amigable y herbal al musgo de roble volviéndose menos penetrante, perfectamente complementado con el aroma de esta flor.

En este punto de su evolución la fragancia despide un amargor muy adictivo que finalmente se  deja envolver en un incienso ahumado denso y casi salado; luego una pincelada de vetiver y un pachulí vistoso y natural, que ha momentos parace un aroma “sudado” y un poco sucio.

Esta fragancia es, sin duda, un símbolo de una época donde abundaban los florales empolvados y llenos de matices, surge contraponiéndose con su enorme nube verde transformándose en una infusión exquisitamente facetada donde cada nota se muestra a la perfección una después de otra. Posee una mezcla de hierbas y flores secas y digo secas puesto que, en la etapa donde se encuentran estos acordes, las  flores están olvidadas y disfrazadas tras un velo de incienso que les dan un aspecto oscuro y casi fúnebres pero a la vez, deliciosamente puestas para no hacerlas protagonistas y no hacer de esta creación un “floral” sino que un Chipre por excelencia.

Natural e intrusivo, embriagador y muy extraño, como antes dije, se necesita ser paciente con Aromatics Elixir ya que inspira libertad y un sabor amargo; limpio pero siempre con un fondo oscuro y duro, propio del excelente uso del acuerdo  musgo de roble que lo hacen frío en un inicio y más fácil hacia el final pero siempre denso y misterioso…


Puedo ver una escapada al campo en un día soleado, un bosque justo después de la lluvia… la libertad y experimentación de los 70’s, el humo inciensado y un ramillete de flores secas listas para ser desparramadas… o una noche y cigarrillos de marihuana.

Tanto en invierno o verano Aromatics Elixir es astringente e incluso jabonoso pero no por eso gentil, sino todo lo contrario, se demuestra poderoso y complejo, adictivo como otros grandes en su estilo opulento y pesado… Opium, rey de las resinas y el incienso o Poison con su ramillete floral denso...y bueno, Aromatics Elixir con su opulencia desde otra arista, una más natural y calmada pero no por eso menos potente.

Misterioso, profundo y natural… como una infusión medicinal… el perfume herbal por excelencia.


    Tom in Blue.

3 comentarios:

  1. He usado Aromatics Elixir durante mucho tiempo...tu reseña la describe a la perfección. Saludos desde Uruguay. Angélica.

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  2. Soy un amante de Aromatics elixir de clinique, lo he tenido antes de ser reformulado, y después.
    Ahora es muy potente y duradero, pero antes era una bomba (en el mejor sentido de la palabra para mi)
    Se podría decir, que los cambios entre ambos, son bastante pequeños. El aroma es casi el mismo, solo que hay algún matiz o toque distinto. Le noto menos seco, incluso noto un leve toque almizclado o cremoso, que antes no tenia.
    Explicàndome:
    - el aroma: es al 98% el de siempre, pero con algún pequeño cambio en cuanto a matices.
    -Intensidad : sigue siendo muy potente, e intenso, pero antes lo era bastante más. (Ha pasado de una puntuación de 10, a 9)
    Fijación: Sigue siendo muy buena, pero al haber bajado (no demasiado) la intensidad, pues la fijación se ve resentida.
    Tengo entendido, que clinique se vio obligada a retocar levemente aromatics, por ley (algo de la IFRA,supongo).
    En realidad, esta nueva versión, es casi idéntica a la original, solo que con algún pequeño cambio en algún matiz, y con la intensidad y fijación, un poquito inferiores.
    (Lo q antes conseguias con 2 pulverizaciones, ahora lo logras con 4).
    En mi opinión, este "nuevo" Aromatics Elixir, sigue siendo digno de tener ese nombre, y Clinique (dentro de lo que se les ha permitido) ha logrado mantener el espíritu, la magia y la esencia de este maravilloso, aunque controversial, perfume.
    Maltidas restricciones, malditas leyes, al final, se acabarán cargando los perfumes!!!!
    Los amantes de este, tan igualmente amado como odiado elixir, seguíremos disfrutanto de el (mientras nos dejen) , aunque siempre añoraremos aquel perfume de antes, que si bien es casi el mismo de ahora, no lo es.
    Me dijeron, que un truco, a la hora de saber si tu Aromatics , pertenece a la versión original o a la retocada, es mirar el número de serie de caja y frasco. Si empieza por A , es el maravilloso elixir original. Si empieza por B, es el nuevo (que sigue siendo muy bueno, aclaro).
    Esto lo he comprobado, en los frascos anteriores que tuve, tenian la A, y era el de siempre, y al comprar un nuevo frasco y notar el cambio, me informé, me enteré de lo de la B, y efectivamente, este tiene la B
    JOSAN

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